31.7.08

Foto tomada de su sitio oficial
El maestro Alejandro Aura ha emprendido un nuevo viaje, desde aqui deseamos, que los Dioses guien sus pasos y que nos volvamos a encontrar como aquella ocasion cuando aun yo era adolescente.



Se postea su poema de despida que me ha arrancado algunas lágrima por aquellos elefantes multicolores que conoci al verle sonrier.



Hasta pronto maestro





DESPEDIDA


Así pues, hay que en algún momento cerrar la cuenta,pedir los abrigos y marcharnos,aquí se quedarán las cosas que trajimos al sigloy en las que cada uno pusimos nuestra identidad;se quedarán los demás, que cada vez son otrosy entre los cuales habrá de construirse lo que sigue,también el hueco de nuestra imaginación se quedapara que entre todos se encarguen de llenarlo,y nos vamos a nada limpiamente como las plantas,como los pájaros, como todo lo que está vivo un tiempoy luego, sin rencor, deja de estarlo.
¿Se imaginan el esplendor del cielo de los tigres,allí donde gacelas saltan con las grupas carnosas esperando la zarpa que cae una vez y otra y otra, eternamente? Así es el cielo al que aspiro. Un cielocon mis fauces y mis garras. O el cielo de las garzasen el que el tiempo se mueve tan despacioque el agua tiene tiempo de bañarse y retozar en el agua.O el cielo carnal de las begonias en el que nunca se apaganlas luces iridiscentes por secretear con sus mejillas de arrebolados maquillajes. El cielo cruel de los pastos,esperanzador y eterno como la existencia de los dioses.O el cielo multifacético del vino que está siempre soñandoque gargantas de núbiles doncellas se atragantan y se ríen.
Lo que queda no hubo manera de enmendarlopor más matemáticas que le fuimos echando sin reposo,ya estaba medio mal desde el principio de las erasy nadie ha tenido la holgura necesaria para sentarse a deshacer el apasionante intríngulis de la creación,de modo que se queda como estaba, con sus millones,billones, trillones de galaxias incomprensibles a la mano,esperando a que alguien tenga tiempo para ver los planosy completo el panorama lo descifre y se pueda resolver.Nos vamos. Hago una caravana a las personas que estoy echando ya tanto de menos, y digo adiós.



Alejandro Aura.

julio 2008




18.10.07

Transeúntes citadinos

Durante el ocaso se les ve tejer, platicar o simplemente estar.

El recorrido es corto, tan solo unos instantes y ya, desaparecen del panorama.
Desapareceré yo algún día igual que ellos, estoy segura, pero espero no en tales condiciones.
Alguna vez escuche a alguien decir que hay que portarse bien para en la vejez ser atendido, amado y bien tratado.

Sin embargo les veo tan olvidados, tan ajenos y extraños,
ahí, tras una puerta de herraje unos en sillas normales otros tantos en algunas de ruedas y los hay quienes postrados en un lecho enfermizo languidecen lenta y solitariamente.

Yo tuve a mis abuelo, y les ví dejar este mundo.
Tratados con amor, médicos y un amargo adiós, nunca pisaron un asilo.

Describir ese lugar a pesar de sus verdes pastos y sus frondosos árboles resulta más que desolador, lúgubre y sin cordura alguna.

Algunos en retroceso a la infancia ni alimentos ni medicinas admiten.
Otros han olvidado su vida y hay quienes son victimas del trato poco cordial por parte de quienes les prestan sus servicios.

No se si escribiendo esto pretendo alejar de mi esta pesadumbre al verles cotidianamente ahí olvidados por familiares, amigos (si es que les queda alguno) e incluso por mi.

Son ellos como los niños de la calle, olvidados y propios a todo@s nosotr@s
Pero los ojos se nublan ante su presencia y suelen ser solo parte del paisaje.
Paisaje desolador, con olor a humedad, orines y medicina.
Aletargado, gris y doloroso ese refugio parece no existir ante la velocidad y el rápido ritmo de los transeúntes citadinos.

11.10.07

... tejió su telaraña, vino la lluvia y no se la llevo.


El día que la Jandunga se volvio señora

tam tam en la piel

Añoro los labios en mi mente,
los ojos en mis sueños
los pasos en el cielo, el tam tam en la piel
y las palabras calladas en mi olfato…

…encontrarte en esta tierra,
este espacio ajeno y propio,
ilusiona la existencia, embriaga y marea la cabeza…

Feliz cumplemeses crece
le iguala, le simula
le arranca de la cotidianeidad.

Suena corazón en esta ciudad
en estos callejones con teatro ambulante
entre máscaras y luces,
en neblina y nubes.
No hay mañana, ni porvenir
con esperanzas e ilusiones
arranca los apegos de la dermis,
vende estas ilusiones al mejor postor;
hagamos trueque entre monedas y amor.

26.8.07


Vamonos de compras

7.8.07


de color del cielo y como llego a este mundo y como habremos de irnos

5.8.07





















Duendes come dedos

19.7.07


Recibiendo los regalos de los Dioses